Mutiloako Meatze Barrutia | ZONA DE TRATAMIENTO
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ZONA DE TRATAMIENTO

HACIA UN MINERAL MÁS EFICAZ Y RICO

La Compañía Minera de Mutiloa S.A., construyó entre 1899 y 1905 un complejo minero para almacenar, lavar y expedir el mineral extraído. Esto supuso la modernización tecnológica del trabajo tradicional. Los minerales procedentes de las chirteras se lavaban en tromeles deslodadores unidos a motores a vapor con el agua procedente de la mina San Francisco de Paula. La construcción de cinco balsas de decantación ladera abajo evitaba que el agua contaminara el río Troi. El mineral llegaba al ferrocarril minero Mutiloa- Ormaiztegi gracias al plano inclinado cuya cabeza se alzaba a los pies del complejo de Mañastegizahar.

En 1912 se almacenaron y lavaron 34.500 toneladas de mineral de hierro. Por aquel entonces trabajaban 162 mineros, la mayoría vecinos de Mutiloa, pero también de Zerain, Segura, y Oñati. Su horario era de seis de la mañana a seis de la tarde y el sueldo medio diario era de 3,65 pesetas.

Puntos de interés

4- BARNAOLA: CASERíO, ALMACENES DE MINERAL Y PLANO INCLINADO

El caserío Barnaola, datado en el siglo XVI y posible ferrería, es una referencia en el paisaje de Ergoena. Este lugar se convirtió en el centro minero por excelencia donde confluían el mineral de los cotos mineros de Aizpea en Zerain y Mutiloa para lo que se construyeron almacenes, hoy semiocultos por la abundante vegetación. Este enclave hoy amable, y silencioso se transformó con una actividad frenética hasta tal punto que la compañía convirtió el caserío Barnaola en oficina, alojamiento e incluso lavadero de mineral, construyéndose en sus cercanías una cantina y una escuela, lo que nos indica la gran cantidad de gentes que allí se daban cita.

10- LOS MOLINOS TROI

Estos molinos constituyen en las laderas de Ergoena un complejo hidráulico de gran interés. El molino de Troi con dos piedras de moler se dedicaba a la molienda del cereal de los alrededores y fue ampliado a principios del siglo XX. Se reconocen dos estructuras más enlazadas con el desagüe del primitivo molino. Estas instalaciones parecen haber sido utilizadas para el lavado del mineral.

7- MAÑASTEGIZAHAR: CASERIO Y ZONA DE LAVADO DE MINERAL

Junto al caserío de Mañastegizahar se levantó un taller de preparación y lavado de mineral que da una idea de la envergadura de la actividad minera desarrollada durante el primer tercio del siglo. Una enorme vertedera con su correspondiente depósito de mineral acogía el mineral procedente de las chirteras y galerías. Junto a ella se alzaba el complejo de lavado de mineral del que todavía se conservan la masera o depósito de mineral al que llegaba el agua del depósito para una vez, mezclados, proceder a su lavado en los tromeles deslodadores. Se conservan los muros que delimitan la masera y el espacio de lavado donde se muestran enganches y huecos que acogían las máquinas necesarias para el lavado. Junto a estas estructuras se alza la forja y los cimientos de una caseta auxiliar. En los alrededores, junto al histórico caserío Mañastegizahar, grandes escombreras hoy cubiertas por vegetación dan idea de la dimensión de los intensos trabajos allí realizados. El propio caserío Mañastegizahar, del siglo XVI, muestra en sus paredes trozos de mineral de hierro utilizados como material de construcción en sus potentes muros.

3- BARNAOLA: DIQUES Y BALSAS DE DECANTACIóN

La ladera desde Monastegizahar hasta Barnaola está muy alterada. Para evitar que las aguas procedentes del lavado de los minerales llegaran al río Troi hubo que construir, a principios del siglo XX, un complejo sistema de balsas de decantación que transformaron su topografía y perfil originales. Existió un proyecto de trece balsas dispuestas en las laderas del valle del arroyo Troi que cerraban la vaguada. Estas instalaciones se levantaron tras las reiteradas quejas de los vecinos de la cuenca a causa de la contaminación que el lavado del mineral vertía en el caudal del arroyo Troi y llegaba posteriormente al río Oria. En el paisaje se han podido identificar cinco de esas balsas en diferente estado de conservación. Las dos últimas, aguas abajo, han sido consolidadas y son un ejemplo de la ingeniería de finales del siglo XIX. El último dique de 9 m de altura fue levantado en el punto más bajo de la vaguada del río Troi y no llegó a colmatarse. En él se observa el desagüe central cerrado con una estructura de hierro y madera que regulaba el paso de las aguas una vez decantadas las arcillas, creando una superficie aterrazada que con el tiempo se convertiría en prados. *En uno de los diques de Barnaola aprovechando su altura de 7 m se instaló una turbina para producir electricidad que luego era utilizada en el barrio Ergoena. En 1988 la fuerza del río Troi arrastró el extremo derecho de uno de los diques que se construyeron en Barnaola.